Parte de las herramientas necesarias que ayudan a mediar para adquirir un aprendizaje con significado esta en los ambientes armoniosos y estables. Y es que cuando se habla de ambientes no solo se habla del físico, sino de los virtuales, funcionales, formales e informales.
El clima emocional positivo en los distintos ambientes ayuda a fortalecer las habilidades sociales, por lo tanto el trabajo colaborativo y es mediante las diversas interacciones humanas que se adquieren nuevos conocimientos.
El ambiente es donde se adquirirán el conocimiento de los contenidos de aprendizaje, este tiene que ajustarse a las necesidades y estilos de aprendizaje de cada uno, debe tomar en cuenta los tiempos, interacciones y recursos que emplearan los aprehendientes en sus autorregulaciones.
A esto Nuñez et al (2017) afirma que:
El ambiente debe trascender,
entonces, la noción simplista de espacio físico, como contorno natural y
abrirse a las diversas relaciones humanas que aportan sentido a su existencia.
Desde esta perspectiva se trata de un espacio de construcción significativa de
la cultura. De esta manera el ambiente de aprendizaje se entiende como el
entorno o el contexto natural al interior del cual se producen relaciones
humanas que forman parte del hecho educativo (p.7).
La práctica docente debe
transformarse constantemente, permitiendo que las características de los
ambientes de aprendizaje ayuden al discente a desarrollar las capacidades
necesarias para resolver los conflictos cotidianos y futuros en ambientes
solidarios, motivantes, donde puedan expresar y representar sus conocimientos
en libertad.
El siguiente video puede ser un ejemplo de este concepto
Comentarios
Publicar un comentario